Columna: "El arte que no está con el presente no es arte"

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Hoy se dice que todo es líquido, la economía es líquida, la política, incluso el amor.

Esto significa que todo es cuestionable, todo es permeable y susceptible de ser modificado.

Fantástica oportunidad para enmendar rumbo y hacer, en este caso, que la cultura, tenga sentido y razón, para que finalmente esté al alcance de la “gente”.

Pienso esto en relación a los reclamos de los cineastas por la decisión de Banco Estado, de suspender su aporte al cine.

Los cineastas debemos reflexionar y plantearnos nuevos desafíos, nuevas soluciones, nuevos objetivos.

Por ejemplo, cómo aprovechar mejor los recursos, para que estos, finalmente, no solo sirvan para desarrollar una pequeña industria cinematográfica -muy egocéntrica, por lo demás-, sino también que esté preocupada de ser un factor importante en la construcción de una sociedad más solidaria, más justa, más democrática.

Un estudio de la Universidad de Chile reveló que el 99% de los jóvenes chilenos prefieren el cine de Hollywood a las producciones nacionales. Más claro echarle agua. Líquido total.

Esta generación ha sido educada en lo digital, con esos famosos juegos donde hay que disparar a matar a quien se le cruce por delante; en un cine lleno de efectos especiales y trucos digitales.

Como complemento de ese cine, las salas, cada vez están mejor acondicionadas para ese espectáculo de efectos, olores y gases. En esa perspectiva, nuestra producción no tiene nada que hacer, como también la gran mayoría en el resto del mundo. Nuestros intentos son patéticos.

Frente a esta realidad, lo más sensato debería ser dejar que Hollywood nos entretenga y nuestro cine nos eduque.

El cine financiado por el estado, debería estar focalizado en apoyar la educación, en sus diferentes niveles. De esta manera nuestro cine cumpliría un rol social.

De paso, estaría formando nuevas audiencias, no solo para nuestro cine, sino también, para las artes en general.

El Ministerio de Cultura y Educación debiera coordinar los destinos de esos fondos.

Si a esto sumamos que TVN, finalmente, actúe como canal público, se completaría el circulo virtuoso.

PENSEREMOS.

(*) Columna de Rodrigo Gonçalves B., editorial de Off The Record Online (Octubre 2019). Revisa la revista digital completa en http://offtherecordonline.cl/ y los mejores momentos del programa Off The Record aquí.