Cambio de hora en Chile: ¿Cómo equilibrar el sueño?

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El verano llegó a su fin y con ello habrá que dar paso al horario de invierno 2021. 
 
Según el Decreto Supremo 253 de 2016, hasta el año 2018 se establecía que el horario de invierno tenía una duración de tres meses, entre el segundo sábado de mayo y segundo sábado de agosto, mientras que el resto del año era horario de verano (cinco meses de invierno y siete de verano). 
 
 No obstante, durante el 2018 se creó un decreto que modificó la ley, fijando nuevas fechas para la modificación de relojes a nivel nacional. Esto quiere decir, que el nuevo cambio horario (de invierno) comenzará a contar del primer sábado del mes de abril de 2021. Esto se extenderá hasta las 00:00 horas del primer sábado del mes de septiembre del presente año. 
 
Por esta razón, todos los relojes de Chile Continental (desde la región de Arica y Parinacota hasta la región de Aysén) y Chile Insular (Rapa Nui e islas Salas Gómez) tendrán que cambiar sus horas a partir del sábado 3 de abril. Esto quiere decir que cuando el reloj pase de las 23:59 del sábado a las 00:00 del domingo, la hora debe retrasarse en 60 minutos, por lo que quedarán las 23:00 horas del día sábado.
 
En tanto, la única zona que no modificará sus relojes, ya que cuenta con un horario único es Magallanes y la Antártica Chilena.
 
Higiene del sueño
 
Los cambios de horario generalmente conllevan a desequilibrios en el sueño en las personas que tienen problemas para dormir. Es por eso que aquí te dejamos una serie de consejos del experto en Fisiología del Sueño y rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi, para que puedas tener una buena higiene del sueño, algo que es fundamental para cuidar la salud.
 
1) Diferenciar el ámbito de la vigilia del ámbito del sueño, es decir, las personas no deben trabajar, estudiar o ver televisión en el dormitorio. Este debe ser usado solo para dormir y para la vida en pareja. 
 
 
2) Generar ambientes adecuados para que el cerebro pueda distinguir el tiempo en el que que estamos despiertos del tiempo en el que dormimos. Lo que implica, por ejemplo, no andar en pijama durante el día y no trabajar durante la noche.
 
3) Las personas no deben permanecer en la cama cuando presentan dificultades para dormir. En estos casos es mejor levantarse y tomar un vaso de leche, y volver a la cama solo cuando surjan las ganas de dormir.
 
 
4) Dormir siesta es beneficioso, excepto para las personas que tienen problemas para conciliar el sueño en la noche. La Sociedad Mundial del Sueño aconseja que las siestas no deben durar más de 45 minutos. 
 
5) Dormir luego de estudiar es muy importante porque solo de esta forma ocurre el proceso de consolidación de la memoria, que permite que podamos recordar lo aprendido a largo plazo. Por el contrario, si un estudiante va a dar una prueba sin dormir después de haber estudiado toda la noche, es probable que olvide lo aprendido rápidamente.
 
 
Otros consejos que entrega la Sociedad Mundial del Sueño son:
 
Establecer un horario regular de sueño para acostarse y para despertarse.
 
Evitar el consumo excesivo de alcohol cuatro horas antes de dormir.
 
Evitar la cafeína seis horas antes de dormir. Esto incluye café, té, bebidas y chocolate.
 
Hacer ejercicio de forma regular, pero no justo antes de dormir.
 
Bloquear los ruidos molestos y el exceso de luz en el dormitorio.