Cómo grabar un lipdub (y no morir en el intento)

Al comenzar el segundo trimestre en el IES V Centenario (Sevilla), propusimos la grabación de un lipdub como actividad del Proyecto Integrado de Comunicación Audiovisual de 1º de Bachillerato (asignatura optativa de carácter práctico con una hora semanal). Un lipdub es un video musical en el que muchas personas sincronizan sus labios y movimientos con una canción más o menos conocida. Como norma general, se pide que esté grabado en un único plano secuencia. Otros requisitos suelen ser el final multitudinario y un cierto “frikismo” en las actuaciones (pelucas, máscaras, disfraces, sombreros, maquillaje, …). Para Tom Johnson, el lipdub captura la esencia de la web con su mezcla de espontaneidad, autenticidad, participación y diversión.
Nuestra propuesta consistía, pues, en la realización de un producto audiovisual. Para conseguirlo, se hacía necesario integrar contenidos y procedimientos de Lengua Española, Lengua Extranjera, EPV, Música, Educación Física, … En este caso, alumnos y alumnas debían trabajar con los medios de comunicación, la música, la lengua inglesa, la métrica, la rima, el maquillaje, el vestuario, el baile, la interpretación, el ritmo, y para lograr un producto real (el video) tendrían que colaborar, ser solidarios, debatir, liderar, dirigir, tomar decisiones individuales o de grupo, actuar, diseñar coreografías, bailar... Otro objetivo no menos importante fue conseguir la participación de todo el centro y de los distintos grupos que lo forman. Se estableció como fecha de la grabación un día de la semana cultural del instituto, que debía celebrarse a finales de febrero.
De entre unos cincuenta alumnos y alumnas matriculados en la asignatura, doce se comprometieron a trabajar en la organización y planificación del lipdub. Comenzamos a trabajar siguiendo las distintas fases de todo producto audiovisual: preproducción, producción y postproducción.

Fase de preproducción

Lo primero fue seleccionar la canción. Estuvimos viendo varias en YouTube y nos decidimos por Hot ‘N’ Cold, de Katy Perry, pues era pegadiza, alegre y muy conocida entre los adolescentes. A la hora de escoger la canción hay que tener especial cuidado con la letra y la historia que cuenta. De forma general, se busca una melodía agradable que invite a bailar, aunque también puede elegirse en función de un tema que queramos tratar, con idea de trabajar determinados valores: la paz, la igualdad, la violencia contra las mujeres, etc. La selección del idioma también es importante.
Los doce alumnos fueron divididos en grupos de tres y fragmentamos la canción en cuatro partes para que cada grupo trabajara en una de ellas. Tenían que decidir qué iba a pasar, quiénes eran los intérpretes, cómo irían vestidos, etc. Cuando tuvimos esto esbozado, nos fuimos con una cámara y la música a decidir por qué espacios del instituto iba a discurrir la acción. Se trataba de irse moviendo por los distintos lugares, decidiendo los movimientos de la cámara, por dónde salen los personajes, en qué momento se atraviesa una puerta, qué personaje “tira” de la cámara, etc. Se puede hacer, en principio, con los mismos alumnos del grupo inicial, simplemente marcando los tiempos y los espacios. Se alternan partes más suaves (estrofas) con partes más movidas y corales (estribillo). Realizamos un primer plano secuencia con este ensayo, para comprobar que era posible hacerlo. Conseguimos así un primer esqueleto del lipdub.
(Un aparte : es importantísimo seleccionar a la persona que manejará la cámara, que debe ser alguien experimentado para que, a pesar del movimiento continuo, mantenga el pulso y el enfoque. Debe tener también muy interiorizado el recorrido y la canción. El resultado final depende mucho de sus habilidades).
Entonces fue el momento de extender la actividad al resto del centro. Así que se solicitó de las distintas clases listados de alumnos y alumnas participantes (señalando si querían ser protagonistas o secundarios). Es imprescindible que todas estas personas tengan permiso paterno (por escrito) para participar en este tipo de actividades que posteriormente serán colgadas en internet. Con esas listas, se fueron colocando sobre el papel a las personas según las necesidades que habíamos establecido previamente sobre el recorrido. También se invitó al profesorado.
Ya sólo quedaba que cada uno aprendiera su parte de la canción y ensayar las veces que estimamos conveniente, antes de grabar. También hicimos una serie de carteles con parte de la letra de la canción, para mostrarlos en determinados momentos del video.

Fase de producción
El día de la grabación tuvo que retrasarse por distintas causas. Así que acabamos grabando un día normal de clase, fuera de la semana cultural. Sólo podían participar los alumnos y alumnas apuntados previamente, mientras los demás debían permanecer en sus clases y, en la medida de lo posible, desarrollar una actividad normal.
Utilizamos una hora para la preparación (vestuario, maquillaje, atrezzo, últimos ensayos, …) y otra para la grabación. Realizamos primero un ensayo general para comprobar que todo el mundo estaba en su puesto. La grabación real hubo que realizarla dos veces. Al tratarse de un plano secuencia, cualquier error de movimiento, de interpretación, de sincronización, puede invalidar toda la toma. Ese es el motivo de que, en muchos lipdubs que están en la red, no se respete la norma del plano secuencia y se realice algún corte.
El momento de la grabación es el de los nervios y la tensión, pero también el que más se disfruta, pues todos trabajamos por un objetivo común. La cámara debe ir en todo momento acompañada de un equipo de música portátil, para que la sincronía entre labios y música sea real.

Fase de postproducción
Una vez terminada la grabación se procede a la edición del video. Es un proceso sencillo que no necesita de una gran técnica. Hemos utilizado Windows Movie Maker, que permite añadir títulos y créditos, además de eliminar el sonido de la grabación para sustituirlo por la canción original. Como el programa no es muy apropiado para la mezcla de sonidos, hemos utilizado también Audacity. Se pueden usar también programas de edición gratuitos y otros de pago, más profesionales y con más prestaciones. Aunque, como digo, la única necesidad que tenemos es quitar el sonido de la grabación y sustituirlo por la canción original.
En algunos casos, puede ser conveniente subtitular el video para trabajar con él en clase. Para ello podemos utilizar Overstream.
Ya solo queda subir el video a YouTube y extenderlo a través de las redes sociales (Tuenti, Facebook o Twitter), otra forma de seguir practicando la lengua extranjera.

Os animo a que intentéis grabar vuestro propio lipdub. Es una actividad muy divertida que involucra a todo el centro y permite a los alumnos y alumnas organizadores desarrollar capacidades poco usuales de liderazgo, toma de decisiones, trabajo en equipo, colaboración, etc.
El resultado final de todo nuestro trabajo podéis verlo aquí:

Fuente:

Blog de Nacho Gallardo (Nacho Gallardo) / CC BY-SA 3.0