Los hitos que marcaron la LX Versión del Festival de Viña del Mar

La LX versión del Festival concluyó. Una edición que recordó el fervor del público por un artista, como también dejó una rutina que entrará al historial de las mejores presentaciones humorísticas que han pasado por el escenario de la Quinta Vergara. 

Un dulce regreso

Si dicen que las segundas partes nunca son buenas, Backstreet Boys logró romper esa maldición. Tras 21 años de espera, el quinteto pop fue el gran anuncio de la LX versión del Festival de Viña. Los tickets para la jornada se agotaron apenas salieron a la venta y, el día del show, la Quinta Vergara recordó esas postales de antaño cuando el lugar era una caldera. Un fenómeno que tuvo sus últimas reminiscencias en 2015 con el show de Romeo Santos. El show del conjunto estadounidense tampoco desentonó, los "chicos de la calle de atrás" entonaron sus mayores éxitos que no solo prendieron al público, los televidentes también acompañaron el show con un promedio de 35 puntos de rating y un peak de 42. 

La sinfonía de Raphael 

En el aspecto musical la apuesta de Raphael se alzó como la mejor propuesta que marcó la reciente versión del Festival. Er Niño retornó por sexta vez al escenario de la Quinta Vergara, pero esta vez acompañado de la Orquesta Sinfónica de Chile.Con un show que superó la hora, el español repasó sus mejores éxitos como "Escandalo", "Yo soy aquel" y "Mi gran noche" con una prodigiosa voz que demuestra que el cantante, con 75 años, aún se mantiene vigente y tiene las intenciones de regresar a Chile para celebrar sus 60 años de trayectoria. 

Hijo ilustre 

Otro que regresó por sexta vez al Festival de Viña del Mar fue Marco Antonio Solís. Pero cada presentación del ex vocalista de Los Bukis es un éxito garantizado. Para esta edición el mexicano repletó la Quinta Vergara por las infaltables "Damitas", seguidoras del artista, y el show también fue un repaso por los mejores éxitos del músico. Como era de esperar Solís recibió las Gaviotas de Oro y Plata, sin embargo la Ciudad Jardín le dejó otro recuerdo: las llaves de la ciudad. 

Humor en lo alto 

Hay rutinas de humor que son memorables en la histora del Festival. Fue el caso de Dinamita Show en 1996, Coco Legrand en 2000, quien recibió una inédita Gaviota de Oro o el humor blanco de Ruperto en 2006. Pero la LX edición del Festival también anotó un gol de media cancha con el humor. El autor fue Jorge Alís quien, durante una hora y media, presentó un número soberbio apoyado en una escenografía que entró en los momentos memorables en la historia del certamen viñamarino. 

Horarios establecidos 

Uno de los grandes dolores de cabeza que ocasionaba el Festival eran los horarios. En jornadas anteriores hubo números al cierre que salieron pasadas las tres de la madrugada, como fue el caso de Emmanuel en 2015. Por eso, para esta edición, la organización modificó la hora de inicio para las 21:30 y que cada show no superara las tres am. Salvo en algunas excepciones la medida se cumplió y eso benefició a los números encargados de cerrar las jornadas.