Horario de oficina, ¿cómo usarlo a nuestro favor?

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Según la tercera Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, la prevalencia de obesidad, sobrepeso y obesidad mórbida afecta al 74,2% de la población adulta chilena. Así, mientras sólo un 24,5% de la población chilena se encuentra en su peso normal, un 39,8% está catalogada como una persona con sobrepeso, un 31,2% de la población chilena es considerada obesa y un 3,2% es considerado como obeso mórbido.

El sedentarismo, los malos hábitos de alimentación y el exceso de grasa y azúcares son causas claves. Sumado a esto, el horario de oficina juega en contra si agregamos el poco ejercicio que realizan las personas que trabajan diariamente. De esta forma se explican los altos niveles de sedentarismo, donde la Encuesta Nacional de Hábitos de Actividad Física y Deportes del 2016 señala que en Chile alcanza un 80,2% en los adultos.

Sin embargo, convertir el horario de 8 horas laborales en un apoyo para llevar una vida más saludable es mucho más fácil de lo que se cree, aquí algunas ideas.

1. Aprovecha el orden horario

En general 6 de las 8 horas laborales permanecerás sentado. Una buena forma de aprovecharlo es ordenar en base a este horario los tiempos para comer. Según señala la nutricionista Camila Rivas, se recomienda comer cada 3-4 horas como máximo. Por eso, una buena idea es por ejemplo, comer a las 7:00 (desayuno) - 11:00 (media mañana) - 13:00 (almuerzo) - 17:00 (media tarde) - 21:00 (cena). De esta forma, mantienes el metabolismo activo.

2. Evita las tentaciones de oficina

¡Traje galletas! ¿Quién quiere chocolate? ¿Vamos a comer afuera? Son preguntas peligrosas si intentamos llevar una vida un poco más saludable. Las frituras, el exceso de azúcar y el comer de más, son factores importantes a controlar si se desea mantener un peso saludable. No estamos diciendo que no puedas probar un poco, nos referimos a que no sea un exceso que se repita constantemente.

3. Arma tus comidas en casa

Si traemos comida desde la casa es menos probable caer en la tentación de desayunar una medialuna, una sopaipilla, comernos un helado de postre todas las tardes o caer en productos ultraprocesados en algún momento. Tener comida congelada, verduras cortadas y preparar las comidas con anticipación puede ayudar mucho en este punto. Consumir estos alimentos te ayudará a mantenerte saciado por más tiempo y no pasar hambre entre comidas.

4. ¡Hidrátate!

Vas a estar gran parte del día sentado en una oficina ¡Aprovecha que sean horas para hidratarte! Lo recomendado es consumir al menos 2 litros de agua diarios. Llevar una botella a la oficina y mantenerla llena para estar hidratado puede ser una buena idea.

5. Aprovecha de moverte

Una de las principales causas de la obesidad es el sedentarismo y el horario de oficina está hecho para caer en esto. Si te das cuenta que has estado más de 2 horas sentado... ¡Muévete! Acompaña a algún compañero que necesite ir a comprar algo rápido, ofrécete para salir a buscar cierto papel, usa las escaleras o simplemente camina al menos 30 minutos después de almuerzo. Verás cómo llegas renovado a trabajar y aprovechas de hacer el mínimo ejercicio diario. Esto es factible claro, si el salir no afecta negativamente en tus responsabilidades.